viernes, 30 de mayo de 2008

EL HABITO DE LA EXCELENCIA

Escrito por: Chalo Jiménez

“Somos lo que hacemos día a día.
De modo que la excelencia no es un acto, sino un habito.”
Aristóteles

Los expertos en el tema dicen que realizar una actividad repetidamente por espacio de tres semanas se puede convertir en hábito. Un hábito es un modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes. Ahora bien un modo habitual de obrar o proceder establecido por tradición o por la repetición de los mismos actos es una costumbre
. Un conjunto de modos de vida y costumbres es una Cultura. Luego los hábitos son acciones repetitivas que se convierten en costumbres y esas costumbres conforman las culturas.

En Latinoamérica nuestros hábitos, costumbres y culturas no están encaminados hacia la excelencia, por el hecho de que ello demanda un gran esfuerzo.

Expertos en management consultados por el New York Times coinciden en afirmar que el cambio de hábitos, por pequeños que éstos sean, son un motor para innovar, dentro y fuera de cualquier organización.

Los avances tecnológicos han hecho de nuestra sociedad, un ente, una masa amorfa que se encuentra a la espera de mas descubrimientos, mientras en nuestras ciudades van en aumento los sitios de “diversión nocturna”, que en su gran mayoría se encuentran cerca de las universidades o centros educativos, puesto que es un gran nicho, los estudiantes de hoy están mas pendientes de la píldora de moda, para continuar dopados, ante crudas realidades suscitadas al interior de nuestras familias.

Nos encontramos ante la sociedad del facilismo, de las comidas rápidas, gimnasios electrónicos para adelgazar mientras comemos no importa qué, la globalización, la Internet, la tecnología, las comunicaciones y los juegos electrónicos, ya no sabemos que es peor, si la cocaína o el X box. Hace algún tiempo escuché en las noticias de un chico que estuvo frente a su computadora personal 49 horas y sufrió un colapso cardíaco y debo aclarar que me encanta la tecnología y muy frecuentemente hago uso de ella, lo que nos está consumiendo es el desequilibrio: del espíritu, del alma, del cuerpo.

Nosotros debemos ser parte de la solución y no parte del conflicto, comenzando por nuestros hogares, cambiando nuestros hábitos, de esa manera podemos lograr una cultura Cristiana que evangeliza, ¡basta ya de religión! Jesucristo vino a esta tierra con una misión específica: Salvación. Pero es necesario entender que Cristo vino a darnos vida y vida en abundancia, Él nos puede salvar en cualquier área de nuestra vida.

© Chalo Jiménez, Mayo de 2008. Derechos Reservados.
Prohibida su reproducción total o parcial sin la autorización del autor.

2 comentarios:

freddy hernando dijo...

Todo debe hacerse con equilibrio, "hacer esto, sin descuidar aquello"
Bendiciones

Rodrigo dijo...

Todo lo que viene de la Palabra es o ya sea un flotador o un tanque de oxigeno.
Los superficiales y los que profundizan y creo que con gonzalo hay que ponerse el tanque de oxigeno, para no ahogarse, con el espiritu santo hay que sumergirce con total coviccion, y esa nos la da la Palabra.