jueves, 5 de junio de 2008

A UN AMIGO OCUPADO


Escrito por: Mario Fernando Prado “SIRIRI”


Estimado “No tengo tiempo”:

He decidido escribirte una carta pública que aunque no leerás – con que tiempo - servirá para repasar y meditar en torno a vidas como la tuya que admiro, pero no envidio.

Quiero decirte que los amigos que tenías y los pocos que te quedamos nos aburrimos de llamarte y esperarte. Tu falta de tiempo te tornó incumplido y “saca-cuerpo”. Tu incapacidad para el ocio, la intrascendencia y la francachela es inversamente proporcional a tu ambición afanosa de hacer más y más cosas…

Recuerdo cuando vivías la vida a borbotones. Destilabas afecto y liderazgo. Jugabas balero, dominó y parqués. Eras campeón de trompo y crack rayuela. Tenías los bolsillos llenos de bolas de cristal. Desafiabas al mundo con tu mochila de ilusiones, silbabas al ritmo de tu bicicleta. Te llamabas alegría.

Ya después, cuando fue apareciendo la madurez, un ceño de seriedad inundo tu cara. Desaparecieron las cometas, las macetas y las crispetas, pero mantuviste ese temple de cazador de estrellas y pescador de amaneceres. Tenías una siembra de nubes en cada cielo y muchas frentes con las que le ganaste apuestas al amor. Te llamabas libertad.

Vinieron luego lo hijos, el hogar, la templanza y el sentar cabeza, mas conservaste esa esencia que tanto te sirvió para desafiar tempestades bajo la calidez de tu corazón batiente y valiente. Arrullabas tus suelos con las expectativas del horizonte. Te llamabas esperanza.

Ya cuarentón, te picaron los demonios del medio día, y uno de ellos, el mas peligroso, el del “cuarto de hora”, llamado también el de “ahora o nunca” apareció con el fantasma de la ambición, disfrazado de desafíos. Y las metas comenzaron a competir con ese enemigo del cual eres su victima: el tiempo. Y te llamas ahora desespero.

Te tornaste un ladrón de ti mismo. Te robaste y estás sepultando todas esas cosas sencillas que te hicieron posible. Te vendiste a tus propios objetivos. Le apostaste al tiempo. Hipotecaste tu descanso. Te sobregiraste en tu futuro. Y por eso te llamas cansancio.

Cambiaste la poesía por los balances; los días por las noches; el caminar por el camellar; el cantar por el gritar; los sueños por las pesadillas. No dices sino que ordenas, se te habla y no escuchas; se te dice y no oyes. Se te olvidaron las letras de los boleros con que conquistaste a tu mujer amada.

Y hoy, cuando estás haciendo, y contra tu voluntad, un alto en el camino, ojalá no sea tarde para recuperar los arco iris que dejaste ir, los paisajes que dejaste pasar, los mares que no pudiste admirar y los amigos que todavía tienen tiempo para ti.

6 comentarios:

berto dijo...

that's way too cool.

Luz Miriam dijo...

Esta página está espectacular.
Excelentes artículos para refrescar el alma.

Gracias.

Luz Miriam.

Anónimo dijo...

Yo me identifico con el articulo de mario fernando , toda vez que asi me ha pasado y aqui estoy tratando de hacer efectivo todo ese trabajo que realice de manera esclavizante y tengo el cajero de la buena voluntad esta bloqueado o sera que estoy embargado?

Luz Miriam dijo...

Estimado anónimo
No creo que esté ni bloqueado ni embargado, más bien creo que necesita darse una nueva oportunidad. El amor de Dios se renueva cada mañana...."Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad! Por tanto digo: El Señor es todo lo que tengo. ¡En El esperaré! Lam.3:23
Luz Miriam

Anónimo dijo...

gracias chalo que Dios te bendiga

Anónimo dijo...

gracias chalo que Dios te bendiga