miércoles, 6 de agosto de 2008

¡NOCHE DE MILAGROS!

Escrito por: Chalo Jiménez

Carteles, afiches, panfletos por doquier con anuncios como este: "FECHA: Agosto 25-26 y 27 HORA: 7:00 p.m. LUGAR: Estadio……. EVENTO: Noche de salvación, gozo, milagros, sanidades y liberación, con el Apóstol…… Para más información comuníquese con nosotros al teléfono……….o escribanos a info@.....com." Información que se encuentra generalmente pegada en alguna pared, tirada en el suelo de alguna calle solitaria y hasta vemos personas repartiéndolos casa por casa como si se tratara de la promoción del mes de algún conocido Centro Comercial.

No dudo que el Dios creador de los cielos y de la tierra sea un Dios de milagros y maravillas, lo que me cuesta trabajo entender es que el hombre, "meta en cintura" al Espíritu Santo. Hombres "temerarios" que dicen qué día, a qué hora y en qué lugar debe manifestarse el poder de Dios. Esto sólo puede ocurrir por dos razones: O no tienen ni idea de quién es Dios o están invocando a su propio dios.

Recordemos el pasaje bíblico donde Sansón toma miel, de un león muerto aún cuando se le había advertido a sus padres que "no debía comer nada impuro", porque sería "nazareo, consagrado a Dios desde antes de nacer hasta el día de su muerte" (Jueces 13). Antes debo aclarar que la miel es símbolo de bendición y acercarse a un cadáver era considerado impuro según Números 6:6. Así mismo en el libro de Deuteronomio capitulo 32 versículo 13 leemos: "Lo nutrió con miel y aceite, que hizo brotar de la roca" ya dijimos que la miel es símbolo de bendición y no te olvides que la roca es Cristo.

Mi pregunta es ¿Será que estos espectáculos programados matemáticamente simbolizan la "miel" que brota de un "cadáver" o la miel que brota de la "roca"? en otras palabras ¿Será que estos “milagros” vulgarmente ofrecidos son para bendición?

Lo cierto es que este tipo de eventos públicos son presentados como actos de circo para producir asombro o en su defecto, para lograr la admiración hacia el "terapeuta" o hacia otros cristianos a los que Dios usa para sanar enfermos. Presentan un cristianismo mágico por medio del cual se pretende manipular lo milagroso. Además es lúgubre la evidencia en la cual el "sanador" prácticamente ordena compulsivamente la mayoría de las veces, al Espíritu Santo que "toque" o "arranque" las enfermedades que aquejan a las personas.

Los verdaderos milagros deben llevar consigo Señales de la Presencia del Reino de Dios, manifestaciones de la compasión de Dios y signos que apuntan al Poder de Jesucristo. Para que se efectúe un milagro, se tienen que conjugar tres elementos: La voluntad del Padre, Su tiempo Divino o Kairos no el nuestro y un agente de fe: bien sea la persona que necesita el milagro (Mateo 9:27,31), un intercesor (Mateo 8:10) o la persona que ejecuta el milagro, como en el caso en el que Pedro sana a un mendigo lisiado, (Hechos 3:1,10).

Tommy Tenney en el exitoso libro “En la búsqueda de Dios” dice: “Por mucho tiempo La Iglesia le ha pedido a Dios que esté “presente” en los servicios de adoración, pero nunca ubicamos su presencia en un sitio de honor. Eso significa que lo que queremos en realidad es que nos divierta. Queremos su sanidad Divina, sus dones sobrenaturales y todas las cosas milagrosas que él puede hacer; pero en realidad no tenemos el interés de honrarlo. La mayoría de nuestros servicios han sido diseñados para divertir a la gente en lugar de adorar y honrar al Señor”

Me resulta muy triste pensar en un Dios de "Una Noche de Milagros". Un Dios que aparece una noche, me sana y se va. No, amigo lector, Dios no es así, mi Dios, aquel Señor soberano cuyo mayor placer es amar, aquel que prometió que nunca me dejaría ni jamás me abandonaría, aquel que prometió estar conmigo cuando pasara por las aguas, aquel que me dijo que por sus llagas sería sanado, ese Dios, no es un Dios de una noche de milagros, ese Dios es un Dios de todos los días a todas horas y en todo lugar.

“Hay dos formas de ver la vida: una es creer que no existen milagros, la otra es creer que todo es un milagro” Albert Einstein

© Chalo Jiménez 2008. Derechos Reservados.

Prohibida su reproducción total o parcial sin la autorización del autor.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Respetado señor escritor, he venido leyendo sus pensamientos expresados en este blog.Quiero decirle que en muchos puntos he estado de acuerdo con usted pero en este lo veo muy insuficiente, por la manera en que se refiere a los actos milagrosos al que se refiere la Biblia,Jesus ordeno sanar y echar fuera demonio en su nombre,que hace usted cuando reprende en su oracion a los espiritus y huestes de malda? No le parecce un milagro la vida todos los dias. Y ha provado alguna vez un acto de devocion y humildad con el Señor para rechazar tan tajantemente el milagro?.Yo creo en los milagros y se que hay pastores que se cuidan de tal manera que el Espiritu Santo les hace obrar el milagro,1Jn 1:9,

Chalo Jiménez dijo...

Estimado Lector. Muchas gracias por leer continuamente lo que expresamos en este blog, el cual no tiene un propósito diferente al de honrar el nombre de Dios, esperamos que continúe enviándonos sus comentarios. Cuando me refiero a los actos milagrosos no estoy criticando el milagro como tal, sí el espectaculo y el show que se arma alrededor de él: "No dudo que el Dios creador de los cielos y de la tierra sea un Dios de milagros y maravillas, lo que me cuesta trabajo entender es que el hombre, "meta en cintura" al Espíritu Santo" y reitero lo que escribí al respecto: "Los verdaderos milagros deben llevar consigo Señales de la Presencia del Reino de Dios, manifestaciones de la compasión de Dios y signos que apuntan al Poder de Jesucristo. Para que se efectúe un milagro, se tienen que conjugar tres elementos: La voluntad del Padre, Su tiempo Divino o Kairos no el nuestro y un agente de fe". No dude en enviarnos sus inquietudes.

Muchas gracias. Chalo Jiménez.