lunes, 8 de septiembre de 2008

¡NO FUERON LOS AZOTES, FUE LA CRUZ!


Escrito por: Luz Miriam Scarpeta


"Se burlarán de él, le escupirán, lo azotarán y lo matarán. Pero a los tres días resucitará" Marcos 10:34.


Viendo la película “La Pasión de Cristo” del exitoso director Mel Gibson o leyendo el libro “El Nuevo Testamento” del triunfante escritor El Espíritu Santo de Dios, encontramos como Jesús después de haber sido azotado, burlado y escupido, tuvo que tomar su cruz, cargarla y morir en ella. Qué hubiera pasado si Jesús decide dejar tirada la pesada carga, qué hubiera pasado si El Salvador le dice a su Padre Dios que ya es suficiente, que ya lo ultrajaron, lo babosearon y lo vapulearon. Qué tal si mi Señor le dice al Padre, como nosotros acostumbramos a hacerlo: ¡Ya no más!, ¡No soporto más esta situación!, ¡Yo me voy de aquí! Si Jesús se hubiera quedado en los azotes y no hubiera llegado al Calvario y muerto allí, nos hubiera dejado sin Redención, porque no fueron los azotes fue la cruz y la obra realizada en ella lo que nos salvó.


Reflexionemos entonces, sobre aquellas áreas de nuestra vida en las que estamos siendo flagelados, en las que estamos aguantando tanto que nos vemos tentados a decir: ¡Ya no más! ¡No soporto este escenario! ¡Yo me voy de aquí! y es justo en este momento en donde debemos recordar el ejemplo que nos dio Cristo. El nos enseñó a no quedarnos en el azote, en la queja, en el lamento por la mala situación que vivimos, porque según nosotros no la merecemos, ¿y qué de Jesús que llevó a cuestas el pecado de la humanidad? Al punto que fue abandonado por todos. Así que hoy es día para que te levantes en victoria por encima de la burla, del escupitajo, del golpe, del agravio, de la enfermedad, de la crisis financiera, de la falta de perdón, del abandono, del despotismo y de todo aquello que se te haya convertido en una pesada cruz que ya no soportas llevar.


¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el peligro, o la violencia? Así está escrito: «Por tu causa siempre nos llevan a la muerte; ¡nos tratan como a ovejas para el matadero!» Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Romanos 8:35-37


¡Levántate! y proclama sobre tu vida lo que Dios nos enseñó: “El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia” Juan 10:10


© Chalo Jiménez 2008. Derechos Reservados.

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