viernes, 3 de octubre de 2008

CASTRISMO ECLESIAL

Escrito por: Chalo Jiménez

"Hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero que acaban por ser caminos de muerte" Proverbios 16:25

Se le llama Castrismo al régimen político instaurado por Castro en Cuba a partir del triunfo de la Revolución hace casi 50 años. Lo que brotó como un sistema que buscaba ser parte de la solución se convirtió en una política de terror.

Lo realmente increíble es que en pleno siglo 21 existan hombres como Castro, paladines de sus pequeñas Islas, donde sólo se hace lo que el comandante ordene, no importa si se encuentra rodeado de líderes capacitados y con autoridad. Los que son como Castro son capaces de cercenar los grupos, como si se tratara de mutilar un cuerpo. Ahora me resulta no solo increíble sino aterrador pensar que esta situación se presenta en la iglesia del Señor Jesucristo.

Estos personajes usan las artimañas del tirano para paralizar al pueblo, al que han secuestrado espiritualmente y lo han condenado a no merecer una vida mejor. En el Alcatraz del Castrismo vemos como las personas padecen los mayores ultrajes que una administración puede propinarle a súbditos indefensos. Todo ello traducido en la falta absoluta de derechos, porque como esos derechos no están al servicio de sus dictaduras ni la favorecen, más bien la desenmascaran y combaten. Los Hitler modernos persiguen, amenazan o lanzan al exilio, a los sensatos pensadores que se pongan en su camino. Por eso, estas comunidades viven en absoluta orfandad de justicia sin libertad, sin seguridad y sin oponer resistencia a la opresión. El poder absoluto de estos sistemas se ha convertido en una temeridad inevitable.

Su manipulación ha servido para desfigurar monstruosamente el libre albedrío. Este tipo de líderes generalmente pasan a ser multimillonarios, inútiles que ultrajan y humillan a la población, hablan y gritan para silenciar la voz colectiva, sin importar que la falta de cambio en sus "islas" haya estancado a su gente cerrándole las puertas al progreso físico, moral y espiritual colectivo e individual. Mientras ellos, los "comandantes", se engrandecen escandalosamente a costa de privar a todos de todo, el modelo que han sembrado sólo da frutos amargos: el desarraigo, la falta de identidad, la discriminación y el fariseísmo. Dostoievski afirmó que "Dios no está en la fuerza, sino en la verdad", y la verdad de estas técnicas es el eslabón perdido de su mandato. El carácter autocrático nos demuestra lo desastroso que puede llegar a ser un discurso desviado. Lo peor del terror de la tiranía es que promueve en la gente su aclimatamiento a él; hace todo lo posible para que la multitud se acostumbre al terror sin aterrorizarse.

Pero si estas pensando que esta triste realidad esta lejos de ser espiritual, te invito para que leas la situación que vivió el pueblo de Israel y específicamente David el salmista en tiempos del Rey Saúl.

Saúl que en hebreo significa ('pedido' a Dios) fue el primer rey de Israel y es uno de los más patéticos de todos los siervos elegidos por Dios, para instituir la monarquía que representa en su persona el gobierno real del Señor sobre su pueblo.

Bajo la presión de los filisteos, los israelitas llegaron a creer que únicamente un líder guerrero visible podría lograr su liberación, rechazando de este modo el liderazgo espiritual del Señor Dios. Después de advertirles que ese tipo de gobierno resultaba perjudicial, Samuel recibió instrucciones divinas de conceder al pueblo lo que deseaba, y fue guiado a elegir a Saúl. Con una exhortación de despedida al pueblo para que fuese asiduo en su obediencia a Dios, Samuel dejó al nuevo rey para que se ocupara del gobierno de su nación.

Saúl, por impaciencia, se atribuyó funciones sacerdotales que no le correspondían, ofreciendo sacrificios, por esto Samuel anunció su rechazo como rey. Saúl recibió la primera insinuación de que había ya, en la mente de Dios, un "hombre conforme a su corazón" elegido para remplazarlo. Luego la desobediencia de Saúl provocó la conocida sentencia de que "el obedecer es mejor que los sacrificios". Nuevamente se declara y se muestra el rechazo de Saúl como gobernante de Israel.

Saúl es una lección objetiva de la herencia esencial entre la tiranía del hombre carnal y el buen gobierno del espiritual. Saúl fue particularmente susceptible a la incertidumbre en su ser interno. Fue mentiroso, desobediente, cínico, envidioso y criminal. Su desobediencia es inexcusable porque tenía acceso a la Palabra de Dios, tal como le era anunciada a través de Samuel.

Su caída fue trágica por ser una figura pública y representativa entre el pueblo de Dios. Saúl cayó por su terquedad y pecado. Se suicidó después de consultar a la bruja de Endor. Al fin de sus días Saúl reconoció que se había portado como un necio: "— ¡He pecado! —Exclamó Saúl—. Regresa, David, hijo mío. Ya no voy a hacerte daño. Tú has valorado hoy mi vida; yo, en cambio, me he portado como un necio" 1 Samuel 26:21

Saulo de Tarso, un hombre grande de Dios, para el pueblo cristiano el segundo en importancia después de nuestro Señor Jesucristo dijo al terminar su vida: "He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, me he mantenido en la fe" 2 Timoteo 4:7.

Y nosotros que diremos al final de nuestras vidas: me he portado como un necio o he peleado la buena batalla y me he mantenido en la fe.

© Chalo Jiménez 2008. Derechos Reservados.

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