jueves, 26 de marzo de 2009

EL CAMINO DE LA CRUZ

Escrito por: Watchman Nee


Necesitamos prestar atención a las siguientes palabras: “Y le dijo: Yo soy Jehová, que te saqué de Ur de los caldeos, para darte a heredar esta tierra. Y él respondió: Señor Jehová, ¿en qué conoceré que la he de heredar?” (Gn. 15:7-8). En el principio Dios le dijo: “Yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande”. Pero Abraham le dijo al Señor: “Ando sin hijo”. Entonces Dios le dijo que un hijo que saldría de sus propias entrañas sería su heredero, y que su simiente sería como las estrellas del cielo. Luego le pidió a Dios que le diera más pruebas. El quería saber cómo podía estar seguro de que la tierra sería su herencia. Abraham creyó en la promesa de Dios, y Dios le tomó en cuanta su fe. La pregunta de Abraham no indicaba que dudaba, sino que pedía una señal para su fe. Al contestar a esta pregunta, Dios les muestra a los creyentes la manera en que El logra su meta.


¿Cómo le contestó Dios? Leemos en los versículo 9 y 10: “Y le dijo: Tráeme una becerra de tres años, y una cabra de tres años, y un carnero de tres años, una tórtola también, y un palomino. Y tomo él todo esto, y los partió por la mitad, y puso cada mitad una enfrente de la otra; mas no partió las aves”. El versículo 12 añade: “Mas a la caída del sol sobrecogió el sueño a Abram, y he aquí que el temor de una grande oscuridad cayó sobre él”. Los versículos 17 y 18 dicen: “Y sucedió que puesto el sol, y ya oscurecido, se veía un horno humeando, y una antorcha de fuego que pasaba por entre los animales divididos. En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates”. Esta fue la respuesta de Dios.


Abram “los partió por la mitad, y puso cada mitad una enfrente de la otra... se veía un horno humeando, y una antorcha de fuego que pasaba por entre los animales divididos”. Esta es la prueba; un cuadro de lo que es el camino de la cruz. ¿Qué significa dividir “por la mitad”? Dividir por la mitad es morir; eso es la cruz. ¿Qué significa “pasar por entre los animales divididos”? Pasar por “entre los animales divididos” significa morir, lo cual también quiere decir pasar por la cruz. Dios le mostró a Abraham que el hecho de que él heredara la tierra se basaba en la obra de la cruz, y que su simiente permanecería firme en esta tierra por medio del poder exterminador de la cruz.


Comprendamos que la cruz es el fundamento de la vida espiritual. Si no experimentamos la cruz, no podremos vivir para Dios en la tierra. Aun si podemos dar un mensaje sobre la cruz, éste no producirá ningún efecto espiritual a menos que la cruz haya operado primero en nosotros. Sólo los que han pasado por la cruz verán el horno que humea y la antorcha de fuego. En otras palabras, sólo aquellos que han pasado por la experiencia de la muerte tendrán la luz auténtica que purifica y limpia.


El problema de muchos es que al descubrir que tienen un poco de poder o algún logro en la obra, creen que por eso son útiles para Dios. En realidad, ése no es el caso. Todo depende de la clase de material que uno traiga a la obra del Señor. Si uno introduce en la obra algo de uno mismo, ya ha fracasado. Este fracaso no se debe a que uno no pueda hablar, no tenga el suficiente poder o no conozca bien las Escrituras, sino a que uno no es la debida persona, ya que la cruz no ha operado en uno. Entendamos claramente que sólo los que han pasado por la cruz heredarán la tierra. Necesitamos la obra purificadora. ¡Cuán difícil es ser puros en la obra del Señor! ¿Qué significa ser puro? Ser puro significa no tener mezcla. En la obra que realizamos para el Señor, cuán fácil es decir una palabra en el espíritu y la siguiente en la carne; proferir una palabra por el Señor y otra por nosotros mismos. Esto es una mezcla y es algo impuro. Consecuentemente, necesitamos que el Señor traiga un horno humeante y lo haga pasar por las partes divididas a fin de hacer una obra de purificación en nosotros. La eficacia de la muerte de Cristo nos hará personas puras. El Señor no quiere que seamos personas mixtas. El quiere depurarnos para que seamos puros.


Lo que pasó por las partes divididas no fue sólo un horno humeando sino también una antorcha de fuego. Antes de que haya un horno humeando y una antorcha de fuego, primero debe estar presente la cruz. Por tanto, para poder tener la luz auténtica, uno primero tiene que experimentar la muerte. Es posible que una persona que no ha pasado por la experiencia de la cruz sea muy suspicaz; inclusive otros pueden pensar que sus palabras son muy sabias. Pero una persona así no posee una luz que penetre en otros. La antorcha de fuego, es decir, la luz auténtica, es el resultado de experimentar la cruz; del acto de pasar por los animales divididos, es decir, pasar por la muerte. Nadie puede cumplir el ministerio de la obra de Dios basándose en su propia sabiduría y conocimiento. A fin de cumplir tal ministerio, uno necesita experimentar la cruz delante del Señor. Es fácil predicar acerca de la cruz, pero estos versículos nos muestran que sólo aquellos que conocen la cruz por experiencia pueden representar a Dios.


Después de que Abram partió los animales por la mitad y puso cada mitad una en frente de la otra, fue sobrecogido por el sueño. De repente una gran oscuridad cayó sobre él. Una persona que no conoce la cruz pensará que es muy apta para laborar por el Señor y que no tiene nada qué temer; pero aquel que la conoce, verá una gran oscuridad venir sobre él y comprenderá que no puede hacer nada y que es totalmente incapaz. Cuando una persona sea llevada por el Señor al punto de ver su debilidad, se da cuenta de que es inútil y de que es indigna de hacer alguna cosa, entonces podrá comenzar a obrar para el Señor. Cuando veamos verdaderamente que esta obra procede del Señor, que nosotros somos inútiles, y veamos verdaderamente la santidad del Señor y nuestra inmundicia, el Señor comenzará a usarnos.


¿Cómo heredó Abraham la tierra? Dios le mostró que debía experimentar la muerte, pasar por la cruz. Solamente si tomamos el camino de la cruz, heredaremos la tierra, y sólo entonces podremos vivir para Dios continuamente en la tierra.

Tomado del libro “El Dios de Abraham de Isaac y de jacob ” Watchman Nee
© Chalo Jiménez 2008. Derechos Reservados.

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