viernes, 29 de mayo de 2009

EL PODER DE LA PRESIÓN IV

Escrito por: Watchman Nee  

Leí una vez un panfleto intitulado "Sea una Máquina de Gas". Él contaba la historia de cierta persona. En la ciudad americana de Pittsburgh, la comunidad en aquella época usaba bombillas a gas. El propietario de la compañía de gas era cristiano. En cierta época, él comenzó a enfrentar muchas situaciones adversas. Sus clientes lo acusaban frecuentemente de cosas que no tenían ninguna relación con él. Personas que negociaban con él se oponían y rechazaban darle la debida cortesía. Entonces, él oró a Dios pidiendo que le concediera poder para vencer todas aquellas dificultades. Pero, después de orar así, su situación sólo empeoró. 

Un día, un empleado vino a decirle que todas las máquinas en la fábrica habían parado de funcionar. Como nadie sabía ni conseguía descubrir donde estaba el problema, el propietario tuvo que ir a inspeccionar la situación. En su inspección, él descubrió que la maquinaria estaba toda intacta, a no ser por una pequeña válvula en una caldera, que estaba quebrada. Sin cualquier presión, entonces, todo el vapor que había sido producido no podía ser utilizado y, con eso, ninguna de las máquinas funcionaría. Fue en aquel momento que él oyó una voz suave y mansa diciéndole: "Usted debe ser una máquina de gas". Posteriormente, él testificó que esta maquinaria de gas le habló a él de la misma forma que la mula de Balaam en el pasado. Alabanzas y gracias Dios! Él también comprobó el hecho de que no había presión porque la válvula estaba quebrada; y, sin presión, las bombillas de la ciudad entera no podrían generar luz. Sin embargo, la presencia de la presión llevó a las bombillas de toda la ciudad a brillar. Por eso, él no podría resistir la presión en su vida y debería ser, por el contrario, una máquina de gas. 

Debemos ver que el poder de la vida de una persona no puede exceder la presión que ella recibe. Había un hermano entre nosotros que  rechazó adorar a sus ancestros en su boda. Su tío había conseguido anteriormente un empleo para él en el banco, pero, debido a su rechazo de adorar a sus ancestros, no le dieron aquella posición. Todos nos lamentamos por él, pero ese incidente obviamente mostró cuanto poder había en él. Porque si yo puedo quedarme de pie después de ser empujado, eso muestra cuanto poder tengo dentro de mí. Un empujón exterior sólo manifiesta la fuerza interior. El poder manifestado de adentro es tan grande cuanto la presión de fuera. 

La Biblia no nos habla sólo del hecho de la resurrección, sino también nos revela el principio de la resurrección. El Señor Jesucristo fue resucitado de entre los muertos. Eso es un hecho. Pero muchas enseñanzas concernientes a la resurrección, tales como conocer su poder, pertenecen al principio de la resurrección. De modo que la resurrección no es sólo un hecho; ella es también un principio que debe ser probado en nuestra vida. El principio de la resurrección es basado en el hecho de la resurrección. 

Cierto Hombre que estaba vivo físicamente un día fue crucificado. Naturalmente, Él murió y fue sepultado. Pero resucitó de entre los muertos. La esclavitud de la muerte no tenía poder sobre Él, porque había En él un poder mayor que la muerte. Y, aunque ese poder haya pasado por la muerte, estaba vivo, pues no podía ser tocado por la muerte. Por eso, el principio de la resurrección es vida que sale de la muerte. Supongamos que un hermano sea naturalmente paciente, gentil y amoroso. Esas nada son además de partes de su bondad natural que no podrían ser resucitadas. Pero Dios permite que sus amigos, parientes y compañeros lo presionen, afligiéndolo e hiriéndolo hasta el punto que él ya no puede soportar, perdiendo así la tranquilidad. En aquel momento, él reconoce que todo lo que viene de lo natural no puede pasar por la muerte (que es la mayor prueba) y permanecer vivo. 

Y si, durante aquel momento, él levanta la cabeza y ora: "Dios, mi paciencia llegó a su fin; permite que Tu paciencia se manifieste en mí", entonces, para su gran sorpresa, él se descubrirá actuando con paciencia bajo todos los tipos de muerte. Ahora, eso es resurrección, pues la resurrección es la vida de Dios que pasa por la muerte y aún existe. Cualquier cosa que sea natural no puede ser resucitada después de pasar por la muerte. Pero todo lo que pertenece a Dios vivirá después de pasar por la muerte. Muchos no saben lo que pertenece al ego y lo que pertenece Dios, lo que pertenece a lo natural y lo que pertenece Cristo, lo que es viejo y lo que es nuevo, lo que es natural y lo que es sobrenatural. Consecuentemente, Dios permite que la muerte venga sobre ellos a fin de que conozcan lo que puede pasar por la muerte y lo que no puede. Y, así, ellos conocerán la resurrección. 

¿Por qué Dios permite que la presión venga sobre usted? Por ninguna otra razón sino a de revelarle que cualquier cosa que usted juzgue capaz de realizar, de soportar y de resistir a ella debe ser reducida a la nada. Usted es presionado hasta tal punto que sólo puede decir: "Dios, ya no puedo soportar. Mi fuerza se agotó. Por favor, ¡manifiesta Tu poder!". Dios va a permitir que usted sea presionado hasta que obtenga el poder De él. En aquel punto, la presión no sólo se hace su poder de oración, sino que ella extrae, también, el poder operador de Dios. Así aconteció con El Señor Jesucristo: "les aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, se queda solo", observó el Señor Jesús, " Pero si muere, produce mucho fruto " Juan 12:24. 

Mi oración es que usted y yo podamos conocer a Cristo y Su poder de resurrección más profundamente, día a día. Este fue el blanco de Pablo en toda su vida. 

Declaró el apóstol: "No es que ya lo haya conseguido todo, o que ya sea perfecto; Sin embargo, sigo adelante” para que pueda conocerlo (experimentarlo), y el poder de su resurrección (no sólo el hecho de la resurrección de Cristo)" Filipenses 3:12 

Él también declaró esto: "Nos vemos atribulados en todo, pero no abatidos; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos. Dondequiera que vamos, siempre llevamos en nuestro cuerpo la muerte de Jesús, para que también su vida se manifieste en nuestro cuerpo." 2 Corintios 4:8-10 

Eso se refiere a las circunstancias de Pablo y a la vida dentro de él. Él tenía muchas presiones exteriormente, pero tenía también un gran poder dentro de sí. Las presiones externas a él sólo manifestaban su poder interior. 

El ambiente donde cada uno de nosotros está, es preparado por Dios. Por favor, recuerde que usted está donde está por la ordenación De Él, sea en el hogar, en la escuela o en el trabajo. Sean cuáles sean las circunstancias en que usted pueda encontrarse, sean ellas suaves o ásperas, Dios quiere que usted manifieste la vida de resurrección de Cristo. El crecimiento de un cristiano depende de la manera como él lidia con el ambiente donde está. Todas las cosas que nos presionan mucho tienen como propósito entrenarnos para que conozcamos el poder de la resurrección.

 ©Chalo Jiménez 2008. Derechos Reservados.
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