martes, 19 de mayo de 2009

LIBERTAD O LIBERTINAJE II

Escrito por: Dr. Neil Anderson 

Vayamos a la Palabra de Dios: “Todos los que viven por las obras que demanda la ley están bajo maldición, porque está escrito: «Maldito sea quien no practique fielmente todo lo que está escrito en el libro de la ley»” Gálatas 3:10 

Así que si tu tratas de vivir solamente conforme a la ley, te vas a sentir maldecido todo el tiempo, porque Pablo dice: “si eres culpable de un solo punto de la ley te haces culpable de toda la ley”. Cuando tú tratas de vivir una vida justa conforme a la ley, vas a ser una persona obsesionada, un perfeccionista compulsivo y nunca vas a poder conseguirlo. Vas a ser una plaga para ti mismo y para toda la gente alrededor de ti. 

Notemos lo que sigue: “Ahora bien, es evidente que por la ley nadie es justificado delante de Dios, porque «el justo vivirá por la fe». La ley no se basa en la fe; por el contrario, «quien practique estas cosas vivirá por ellas». Cristo nos rescató de la maldición de la ley al hacerse maldición por nosotros, pues está escrito: «Maldito todo el que es colgado de un madero.» Así sucedió, para que, por medio de Cristo Jesús, la bendición prometida a Abraham llegara a las naciones, y para que por la fe recibiéramos el Espíritu según la promesa” Gálatas 3:11-14 

Saben ustedes, lo que dice aquí es muy interesante, porque dice que el hecho de que nadie es justificado por la ley se hace evidente y yo lo creo así, pero entonces ¿por qué hay ese tipo de maldición debajo de la ley? 

¿Cuánto hacemos nosotros continuamente que está basado en una ley o en un principio? que nos obligaría a responder en obediencia a diferencia de las cosas que hacemos basados en un concepto de vida que me obligaría a responder más bien por fe conforme a lo que Dios dijo que es verdad en la Escritura y entonces poder vivir bajo el poder de Dios en vez de estar ejecutando los deseos de la carne. 

Lo primero se refiere a vivir bajo la ley, y lo segundo a vivir bajo la gracia, no solamente somos salvos por fe sino que también somos santificados por fe. Uno vive por fe, uno camina por fe, porque Dios lo vio como fiel, lo encontró fiel, Dios puso a Pablo en el servicio cristiano. 

La manera por la cual nosotros vivimos como cristianos es por fe en el poder de Dios. Ese es el nuevo pacto. Y saben algo, es muy difícil sacar a la gente de debajo del yugo de la ley y si tu vives bajo la ley continuamente eso va a funcionar como si fuera una maldición, continuamente te vas a estar sintiendo culpable y la ley era simplemente como un preparatorio, un maestro difícil, cuya función era prepararnos para recibir la enseñanza de vida de Cristo Jesús. 

“Si esto es así, ¿estará la ley en contra de las promesas de Dios? ¡De ninguna manera! Si se hubiera promulgado una ley capaz de dar vida, entonces sí que la justicia se basaría en la ley” Gálatas 3:21 

¿Saben, hermanos? La ley no tiene poder para dar vida. Escuchen, cristianos, somos siervos de un nuevo pacto, porque la ley mata pero el espíritu da vida. Déjenme poner esto en una manera práctica. Decirle a la gente simplemente que lo que están haciendo es equivocado, no le va a dar nunca a las personas el poder para dejar de hacer lo que están haciendo pecaminoso y ese concepto es muy bellamente ilustrado en un texto, en una historia que apareció en un periódico: El Tiempo de Los Ángeles. 

En esta historia, el estado comisiona a una señora para ir a visita diferentes escuelas, para que esta mujer diera clases sobre sexo seguro, es decir que no llevara a embarazos, y esto no se trataba de un programa cristiano, pero ella era una experta de parte del estado sobre este tema, y la idea era, bueno si se le enseña a estos jóvenes acerca del sexo seguro, supuestamente, pues todos van a practicar sexo seguro. Pero ella misma tenía un problema muy serio de obesidad y esta mujer había leído una cantidad de libros sobre nutrición, sobre dietas, sobre ejercicios y ella hubiera podido hacer conferencias sobre estos tópicos de dieta, etc., también perfectamente, era una experta. Pero aún conociendo todas esas cosas sobre dieta y ejercicios, no le impedía comerse una segunda porción de pastel ese día. 

Y yo pensé, esa admisión no solamente es honesta, sino que es iluminadora también. Aquí tienes una persona que se supone que sea un adulto maduro, ella sabía lo que era correcto y lo que era incorrecto y sin embargo ella misma no podía llevar a cabo eso. ¿Y cómo espera uno que los jóvenes mismos también lo hagan? Buen punto, ¿verdad? 

Recuerdan ustedes el programa “DI, NO” hace diez años en este país, simplemente “DI, NO”. ¿Funcionó esto? No. Simplemente abandonaron el programa y simplemente se puso la cosa peor. Así que el segundo problema de vivir bajo la ley es simplemente que no tiene poder la ley, para dar vida y todavía más revelador, tenemos el tercer punto. 

“Porque cuando nuestra naturaleza pecaminosa aún nos dominaba, las malas pasiones que la ley nos despertaba actuaban en los miembros de nuestro cuerpo, y dábamos fruto para muerte” Romanos 7:5. Vemos aquí que la ley lo que hizo, fue despertar las pasiones pecaminosas. Miremos aquí en el versículo 8, dice: 

“Pero el pecado, aprovechando la oportunidad que le proporcionó el mandamiento, despertó en mí toda clase de codicia. Porque aparte de la ley el pecado está muerto” 

¿Entienden lo que está diciendo esto? En realidad la ley lo que tiene es la capacidad para estimular precisamente aquello que se supone que prohíba e impida. ¿No les parece cierto? Pues dígale a su hijo, mira no puedes ir allí, pero puedes ir allí. En el momento en que usted dice eso, ¿dónde cree que quiere ir el niño? Allá precisamente donde usted le dijo que no fuera. Probablemente ni siquiera quería ir allí antes, es como la pintura que está mojada todavía. 

Yo recuerdo una escuela donde siempre ponían una lista de las películas que los muchachos no podían ver, que se suponía que no vieran y esas eran las buenas películas y los muchachos enseguida copiaban la lista para ir a ver esas precisamente. ¿Por qué será que la fruta prohibida siempre es la más atractiva? Yo no estoy seguro, pero definitivamente no es un concepto nuevo. El Señor les dijo: “puedes comer de cualquier árbol en el jardín pero ese, no puedes comer de él” ¿Por qué no? 

¿Saben ustedes? Mucho de lo que Pablo está escribiendo y exponiendo, es acerca de lo que es pecaminoso. No, no está diciendo que la ley sea pecaminosa, todo lo contrario, la ley es lo que hace que el universo que Dios creó funcione, la ley es necesaria. En otras palabras, recuerden esto, que los mandamientos de Dios no son restrictivos, no es para prohibir sino para proteger. Pero lo que constituía una ley en el pacto antiguo, se hace ahora una promesa en el nuevo pacto en Cristo Jesús, si uno camina por el espíritu. Dice entonces, cuando uno camina por el espíritu: no matará, no robará. 

Ahora, recuerden nosotros estamos bajo un nuevo pacto. Si no es entonces libertinaje y no es legalismo, de qué estamos hablando, entonces. Es libertad; “Donde está El Espíritu del Señor hay Libertad”

©Chalo Jiménez 2008. Derechos Reservados.

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