jueves, 15 de julio de 2010

LA FUENTE DE LA RELIGION




Escrito por: Myles Munroe


Todo esto es compuesto por nuestro establecimiento de religiones sofisticadas en que nosotros nos retiramos para escapar el caos social que hemos creado. La religión es la fuerza más poderosa en la tierra. A pesar de los reclamos de muchos al contrario, todos en la tierra son religiosos. La religión es definida como la adherencia a un conjunto de las creencias que regulan la moraleja, la conducta social y ritualista del individuo. Esta definición incluiría al ateo llamado, el laicista, el comunista, el socialista, el humanista o el agnóstico, porque todos adhieren a un sistema de la creencia de alguna clase, incluso si es la creencia que no hay componente providencial en la creación ni en la vida como nosotros lo sabemos, ni una creencia en el poder del humano como la medida suprema de la verdad y el justicia.

Virtualmente cada problema mayor en la historia y en nuestro mundo contemporáneo puede ser trazado a alguna base religiosa. La religión ha motivado la masacre de millón con el paso de los años en tales acontecimientos horribles como las Cruzadas, la Inquisición, y las guerras relacionados a la Reforma protestante y la Contra-reforma católica. La esclavitud, la limpieza étnica, el apartheid, la segregación, la discriminación racial, y otras prácticas opresivas que todas han sido justificadas por algún código o sistema religioso.

Aún este nuevo milenio comenzó con actos definitivos de terrorismo religioso. Los atentados terroristas del golpe el 11 de septiembre de 2001 mandado ondean por el sistema nervioso global de la humanidad y continúan abastecer de combustible hoy los fuegos del conflicto, del odio, del temor, y del asesinato a través del mundo. Cuán irónico es esa religión, la muy cosa que por su naturaleza es supuesto proporcionar la solución a problemas de humanidad y proporcionar la esperanza y la fe para la vida, se tienen crearon más problemas a través de la historia que ha resuelto. Quizás esto es una razón tanto millón ha girado lejos de todas formas de religiones institucionalizados y optado por abrazar tales filosofías como el humanismo, el comunismo, y el agnosticismo. Algún ha renunciado simplemente y perdido toda esperanza en la humanidad. Yo mismo he luchado por enfrentarme mucho tiempo con esta dicotomía del humano.

La naturaleza—nuestro deseo para venerar y servir alguna deidad que reclamamos para ser benévolos y adorar, mientras demostrando al mismo tiempo un afán destructivo motivado por nuestra "lealtad" a esta misma deidad. En camino yo perdí también la fe en el concepto de la religión y en un sentido verdadero tuvo que buscar algo más allá de y superior a estas prácticas defectuosas creadas por hombre. Mas la religión es un fenómeno natural que existe en alguna forma en cada cultura humana—y siempre tiene. El primitivo y las sociedades humanas modernas los rituales religiosos, manifiestos y semejantes que definen su cultura y la vida comunal. Esto levanta la pregunta natural: ¿Qué es la fuente de la religión, y de por qué son tales, características naturales e inherentes del espíritu humano?

Treinta y cinco años de investigación y exploración personal de esta pregunta me han dirigido a la conclusión que esa religión es el resultado de un hambre inherente en el espíritu humano que ese hombre no puede definir mas debe procurar satisfacer. Esta hambre indefinible, surgiendo de un vacío creado por la pérdida de algo que el hombre poseía, lo maneja para seguir las respuestas más allá de su propio reino. Las generaciones de humanos han procurado satisfacer esta hambre por supersticiones, por los rituales sofisticados, por la aduana, y por las prácticas que a menudo parecen desafiar la lógica y la razón humanas. Las actividades religiosas muy humanas procuran tratar con las preguntas de la existencia de la humanidad y el propósito así como la vida después de la muerte y el mundo espiritual desconocido. Muchas de estas religiones son atractivas porque ellos prometen que sus adherentes accionan para controlar las circunstancias de su diario vivir. Si o no ellos pueden entregar en esta promesa es otro asunto. El propósito de este libro es de ayudarlo a dirigir estas preguntas y para presentar a usted una proposición que va más allá de la religión recta al corazón de la necesidad más grande de la humanidad y ofrece una solución a esta búsqueda humana universal. Tengo la convicción de que cada persona en la tierra últimamente busca para dos cosas en la vida: el poder y el propósito. Todos nosotros buscamos el significado para nuestra existencia y el poder de controlar nuestro vivir y nuestras circunstancias; el poder de determinar el futuro y predecir el desconocido; el poder sobre la muerte y la vida. Buscamos este propósito y el poder en muchos sentidos: la religión, la política, el dinero, la fama, la notoriedad, el reconocimiento, la influencia. Nuestro búsqueda de propósito y poder es la fuente y el motivo primarios para el desarrollo de la religión.

TODAS LAS RELIGIONES SON LO MISMO

Todas las religiones son lo mismo en el sentido que ellos procuran contestar las preguntas del poder y el significado. Todos prometen el poder de controlar la vida y las circunstancias y para explicar la vida y la muerte. Todos reclaman tener la verdad. Todos reclaman la superioridad sobre el otro. Todos comparan y compiten uno con el otro. Todos demandan la adherencia a su sistema particular de la creencia al negar los otros. Todos son motivados por la contienda y prosperan generalmente en una cultura aislada que excluye otros segmentos de la humanidad. De hecho, todas las religiones parecen a la gloria en un espíritu de la segregación y el separatismo. Antes que uniendo la humanidad con el poder y el conocimiento comunes de propósito, la religión tiene probado de ser el gran divisor de la humanidad.

LA RESPUESTA MUNDANA

Esto no es un libro religioso pero un libro acerca de un concepto que fue introducido en el principio de la creación de hombre. Ese concepto es la fuente de la búsqueda humana, y su ausencia es la razón por qué el hombre “invento” la religión.

Antes de discutir este concepto dinámico, es necesario referirse al documento donde lo fue introducido primero. En el "el libro de Génesis," el primer libro de Moisés, el gran escritor hebreo, estas palabras explican la razón para la búsqueda de la humanidad por el propósito y el poder:   y dijo:

Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza. Que tenga dominio sobre los peces del mar, y sobre las aves del cielo; sobre los animales domésticos, sobre los animales salvajes,  y sobre todos los reptiles que se arrastran por el suelo. (Génesis 1:26)

Esta declaración documenta la declaración más importante jamás hecho con respecto a la humanidad. Declara el motivo, la naturaleza, el propósito, y el mandato detrás de la creación de la humanidad. Esta declaración marca que, el dominio es el propósito para la creación y existencia del hombre. La palabra "dominio" aquí se traduce en hebreo mam-lakah, que puede ser traducido también como "el reino," "la regla soberana," o el "poder real". En esencia, la humanidad fue creada para tener reinado sobre la tierra.

La primera cosa que se le fue dado al hombre por su Creador fue un "reino". Esta tarea y mandato inicial del "reino" es el propósito primario del Creador y motivo para Sus criaturas humanas. El dominio pone la armazón para todos los deseos, para las pasiones, y para las actividades de la humanidad y es la llave a su cumplimiento y la paz personal y corporativa. Es también la base y fuente de su necesidad de controlar y gobernar su ambiente y las circunstancias. Es este mandato del reino que hace valida el deseo del hombre para el poder. El poder es natural al espíritu humano. 



©Chalo Jimenez- BUSCANDO A DIOS -2010. Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o parcial sin la autorización del autor
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