Escrito por: Rick Joyner
Hay un principio fundamental en la construcción: el tamaño y la fortaleza de todo edificio los determinan el tamaño y la fortaleza de los cimientos. Si se va a levantar una casa o una cabaña pequeñas, pueden ser suficientes unos cimientos poco profundos. Pero, si se trata de un edificio grande, se debe excavar hondo para hacer unos cimientos sólidos. Muchas veces, se debe ir hasta encontrar roca pero, aun allí sigue el trabajo. Hay que perforar la roca, clavar pilotes y asegurarlos firmemente. Si no se hace así, el edificio se puede hundir, inclinarse, o puede colapsar bajo su propio peso.
Los mismos principios se aplican a las cosas espirituales. Debemos excavar y construir hacia abajo, antes de subir y edificar hacia lo alto. La cantidad de paciencia que usemos en la excavación, determinará la grandeza de lo que construyamos hacia arriba. Las ruinas de ministerios, iglesias e individuos que fracasaron en poner los cimientos adecuados, dan fe ...