lunes, 23 de junio de 2008

KAMIKAZE “EL VIENTO DIVINO”

Escrito por: Chalo Jiménez


Génesis 2:7 “Y Dios el Señor formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz hálito de vida, y el hombre se convirtió en un ser viviente.”

El término Kamikaze fue aplicado en un comienzo por los japoneses en agradecimiento a un tifón que destruyó una flota invasora mongol en el siglo XIII. La palabra Kamikaze (, Kamikazekami: dios, kaze: viento) traduce "VIENTO DIVINO". El nombre resurgió en 1945 para designar a los pilotos que dirigían sus aviones, cargados con explosivos, directamente contra los navíos de guerra de los Estados Unidos durante La II Guerra Mundial. Bajo el mando del Emperador Hiro Hito, los pilotos kamikaze hundieron unos 40 barcos y dañaron 288, en total se llevaron a cabo más de dos mil vuelos kamikaze.

Rikihei Inoguchi, capitán de navío japonés dijo: “Para nosotros ya estaba completamente claro que nuestro país tendría que afrontar una gravísima crisis, a menos que de una manera u otra lográramos hacer intervenir elementos que fueran capaces por sí solos de cambiar radicalmente la situación.” La idea de utilizar a los pilotos como bombas humanas nació en octubre de 1944, con el almirante Takijiro Onishi, ante la evidente inseguridad de los nipones contra la superioridad tecnológica de Occidente

Los kamikazes se presentaban como voluntarios, ya que era una manera más que honorable de morir. Este tipo de mentalidad estaba muy arraigada en el pensamiento y la moral de los japoneses, puesto que el sentido del honor y la obediencia formaban parte del concepto del deber. Este principio del pensamiento japonés quedo como herencia de las ideas morales predominantes en el Japón durante la Edad Media y que son recogidas en el código de conducta de los guerreros samurai:”El Bushido", espiritualismo propio del budismo.

No sé si la acción kamikaze debe ser catalogada como coraje o como sandez. El caso es que un soldado japonés estaba dispuesto a dar su vida por la causa.

¿Cuantos quisieran presentarse como voluntarios a la causa de Cristo?, ¿Cuantos de nosotros creemos que morir por la causa de Cristo es una causa más que honorable?, ¿Será que el sentido del honor y la obediencia hacen parte del cristiano de hoy? ¿Cuántos de nosotros creemos que a menos que Dios intervenga, cambiará radicalmente la situación? ¡Que tremenda confrontación nos dejan los orientales!


Los seguidores de Cristo tenemos al verdadero Viento Divino, que nos salva de las invasiones infernales. Es una salvación que lo único que exige es obediencia total a sus preceptos Bíblicos.


“Samuel respondió: ¿Qué le agrada más al Señor: que se le ofrezcan holocaustos y sacrificios, o que se obedezca lo que él dice? El obedecer vale más que el sacrificio” 1 Samuel 15:22


© Chalo Jiménez, Mayo de 2008. Derechos Reservados.
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