miércoles, 22 de octubre de 2008

EL REINO DE DIOS


EL PROGRAMA DE LA EXPANSION CELESTIAL


Cuando el Rey les dio a Adán y a Eva el dominio sobre la tierra, estaba delegando autoridad a la humanidad. Ellos fueron nombrados gobernadores locales en el territorio de la tierra bajo el Gobernador celestial. La tierra debía ser colonizada por todos los miembros de la raza humana. Yo le llamo a esta asignación la ''Administración adámica". Tener el dominio significa gobernar, administrar, controlar, manejar, dirigir, influir e impactar.


Los seres humanos son esencialmente seres espirituales que viven en cuerpos físicos para llevar a cabo sus responsabilidades gubernamentales en el mundo material de la colonia de la tierra. Cuando el Rey Creador dijo: Para que "DOMINEN", Génesis 1:26 estaba diciendo: "Para que tengan 'reino' sobre la tierra. Dejemos que influencien la tierra en beneficio de mi país, el Cielo". El trabajo de la humanidad era ejecutar las políticas y las leyes celestiales, y, supervisar la tierra-cultivar la vida del reino celestial, manejar los recursos naturales de la tierra, gobernar sobre los animales, regir sabia y justamente, y, mantener todo en orden. Todas estas cosas tienen que ver con la administración del territorio.


Es importante notar que puesto que los seres humanos fueron hechos a imagen del Rey Creador y les fue dada la tarea de administrar la tierra, la clave para su liderazgo efectivo era un gobierno benevolente que tuviera presente el mejor interés del Reino y sus ciudadanos. Solamente un perfecto gobierno colonial podría funcionar en un Reino perfecto. El Gobernador -el mismo Espíritu del propio Rey- le fue dado a la humanidad. El Espíritu Santo (Gobernador) vino del Rey y era el único que podía transformar apropiadamente la colonia en el país originario. Él conocía el corazón, la mente, los deseos, la voluntad e intención de Dios (Rey), y estaba comprometido a llevar a cabo los propósitos del Rey en el territorio.


Pablo escribió: "En efecto, ¿quién conoce los pensamientos del ser humano sino su propio espíritu que está en él? Así mismo, nadie conoce los pensamientos de Dios sino el Espíritu de Dios.". 1 Corintios 2:11


Además, los seres humanos fueron creados a la imagen y semejanza del Rey Creador, con su propia presencia personal viviendo en ellos, para que pudieran ser capaces de transformar la colonia de la tierra en una extensión del Reino invisible. ¿Quién podría implementar mejor el proceso de transformación que aquellos que tenían la misma naturaleza del Rey y eran guiados por el mismo Espíritu del Rey?


De esta manera, la tierra podía estar íntimamente relacionada con el país originario en su naturaleza y propósito. Además, vemos que la intención del Creador era gobernar el mundo visible desde el mundo no visible. Él deseaba gobernar el mundo visible por medio del espíritu del hombre. Y el Espíritu Santo, como Gobernador del espíritu humano, era el puente entre la humanidad y el reino originario; Él era el canal de comunicación directa entre el espíritu del hombre y del gobierno del cielo.


Era la presencia del Espíritu Santo dentro de los seres humanos que les daba autoridad y habilidad para dominar sobre su entorno. El tema principal de la humanidad es la habilidad de influenciar y controlar las circunstancias de la vida. Deseamos esta habilidad porque estábamos diseñados para cumplir con nuestra tarea original como co-gobernantes sobre la tierra.


Uno de los salmistas escribió: "Los cielos le pertenecen al Señor, pero a la humanidad le ha dado la tierra." Salmos 115:16


El territorio de la tierra ha sido creado y se ha establecido la colonia. A los hijos del Rey se les proveyó de una casa abundante y de autoridad para regir y prosperar sobre la tierra en nombre del Rey. Sin embargo, algo pasó que entorpeció el plan del país originario para expandir la esfera de Su reino celestial sobre la tierra.


Una rebelión que se inició en el cielo (país originario) se esparció hasta la tierra (colonia).


El plan de Lucifer era dañar la relación entre los hijos del Rey y su Padre, y separar a los ciudadanos de la colonia de su verdadero gobierno. Por lo que, disfrazado, se fue a la colonia donde los hijos del Rey habían empezado a gobernar y se infiltró en su gobierno usando astucia y engaño. Su estrategia para lograr romper esta relación, era promocionar un espíritu de rebelión e independencia. Sutilmente cuestionó la integridad y buena voluntad del Soberano, sedujo a los hijos del Rey a hacer caso omiso a la autoridad del Padre sobre la colonia y les instó a llevar a cabo un acto de insurrección.


Los propios hijos del Rey habían declarado: "Ya no queremos estar bajo la jurisdicción del Reino; no queremos estar bajo el Rey de reyes; no queremos estar sujetos al gobierno celestial". Aun así, la tierra es propiedad del cielo. Cuando Adán y Eva se rebelaron y declararon su independencia, ellos violaron el contrato legal que el gobierno del cielo había establecido con los seres humanos.


Muchas personas piensan acerca del "pecado" como cosas que alguien hace. Pero es más profundo y específico que eso. El pecado es rebelión contra la naturaleza esencial y la autoridad del gobierno celestial.


Por medio de su rebelión, los hijos no sólo tomaron algo que no les pertenecía, sino que también entregaron a alguien que no se lo merecía y que nunca iba a estar calificado para ello. Lucifer, el primer general infiel del cielo, nunca transformaría el mundo en el reino celestial. Podía transformarlo en algo completamente opuesto, como en el reino de la oscuridad.


El primer libro de Moisés dice: "Luego de expulsarlo, puso al oriente del jardín del Edén a los querubines, y una espada ardiente que se movía por todos lados, para custodiar el camino que lleva al árbol de la vida." Génesis 3:24.


La palabra expulsar, usada aquí significa "quitarles una posesión; especialmente expatriar o divorciar". Es significativo que encontremos aquí el concepto de expatriar, el cual significa "renunciar a la lealtad del país natal de alguien". Adán y Eva básicamente se separaron de su Rey Padre y de su país originario. Tener que sacarlos del huerto fue tan doloroso para su Padre como el experimentar un divorcio después de la traición de un ser amado.


Adán y Eva habían cometido una alta traición. El Rey les había dado autoridad bajo el poder delegado, pero en cambio, ellos abusaron de esa autoridad al cortar el territorio del gobierno celestial.


Tomado del libro “La persona mas importante sobre la tierra” Myles Munroe.


© Chalo Jiménez 2008. Derechos Reservados.
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